«El estudio, por tanto, se ocupa del humor y particularmente a la sátira en cuanto elaboración discursiva y comunicación social vinculadas al acontecer histórico de una sociedad. Nos centramos pues en el humor periodístico, cuya esencia es informar y opinar del devenir noticioso mediante un lenguaje ingenioso, cómico, provocador, irónico, satírico o sarcástico. Es decir, una manera inteligente de decir -e influir- con dibujos y/o con palabras aquello que los actores sociales disimulan u ocultan escudándose en los indicios no probados o que los protagonistas políticos a menudo niegan pese a ciertas evidencias, incluso cuando los sorprenden in fraganti."\»